Agosto 2011
supolitica.com
El presidente Juan Manuel Santos
Calderón, ha logrado en su primer
año de gobierno, algo impensado:
desprenderse de su ex jefe Álvaro
Uribe Vélez.
Aunque prometió cuidar sus tres
huevitos, lo cierto es que Santos
logró aglutinar a prácticamente
todas las bancadas a su favor, para
sacar adelante iniciativas que
eran contrarias al pensamiento de
Uribe, como por ejemplo, la Ley
de Víctimas.
Así mismo, está trabajando de la
mano con el partido liberal y hasta
se dice de puertas hacia dentro,
que está buscando la reunificación
de la colectividad roja. También
otra bofetada a Uribe, teniendo
en cuenta que los liberales
nunca fueron tenidos en cuenta
en los ocho años de gobierno de
Alvaro Uribe Vélez.
En cuanto al mayor éxito del pasado
gobierno, la seguridad, sin duda
es uno de los lunares de Santos. La
percepción generalizada es que en este campo se aflojó y la guerrilla
consiguió un segundo aire, hasta el
punto que han vuelto a las carreteras,
a quemar buses, tractomulas y
vehículos particulares.
Y lo peor que le ha ocurrido a
Uribe, es el desmantelamiento de
verdaderas bandas de la corrupción
en distintas entidades del Estado,
hechos que ocurrieron durante
la administración anterior.
Aquí Uribe se ha ido lanza en ristre
contra Santos.
Lo cierto es que el gobierno Santos
no se parece en nada a su antecesor.
Logró restablecer las relaciones
con Chávez y Correa,
montó en la cúpula militar a un
hombre de la Armada Nacional y
nombró a Germán Vargas Lleras
en la cartera del Interior y Justicia.
¿Qué otras muestras de antiuribismo
se necesitan?